El hermano José María Bermejo, Presidente del Congreso de Bioética

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El Hermano de San Juan de Dios José Mª Bermejo de Frutos es el presidente del Comité Organizador del I Congreso Mundial de Bioética 2017, que celebrará la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en septiembre del próximo año. Además, es el superior del Centro San Juan de Dios de Valladolid y vicepresidente del Comité Científico del Congreso (como miembro de la Comisión General de Bioética de la Orden Hospitalaria).

¿Qué relación tiene usted con la bioética?

Mi relación con la bioética viene de tiempos remotos, del siglo pasado. En los años mil novecientos ochenta, estando estudiando en la Universidad Comillas de Madrid, me matriculé en el bienio de especialidad de Teología en Moral y Praxis de la vida cristiana. Dirigía este departamento el Profesor Javier Gafo que, a su vez, impartía por primera vez en la universidad una asignatura llamada “Bioética”. Fue a él a quien le escuché por primera vez el término “bioética”. Siendo una asignatura optativa para la especialidad sentí curiosidad por la materia y allí me presenté. Desde entonces mi relación con la bioética ha sido continua e intensa, asistiendo a conferencias sobre la materia que impartían por toda España los grandes padres de la Bioética en España y especialistas en teología moral: Francés Abel, Javier Gafo, Javier Elizari, Marciano Vidal, Diego Gracia… Después tuve la oportunidad de cursar el máster en bioética en su primera promoción que organizó el Javier Gafo en la universidad Comillas. Precisamente considero un privilegio haber sido alumno suyo en los inicios de mi relación con la bioética y después compañero en el Comité de Ética de Castilla (CECAS), compartiendo su sabiduría y experiencia bioética en el debate y resolución de casos que tuvimos que resolver en aquellos años.
En 1991 la Provincia de Castilla crea el Comité de Ética (CECAS) del que fui miembro fundador y después asumí la presidencia del mismo durante 10 años. Precisamente en el presente celebramos los 25 años de la constitución de dicho comité. En la actualidad, desde el 2013 presido la Comisión General de Bioética de la Orden en Roma.

¿Por qué ha decidido la Orden Hospitalaria celebrar su I Congreso Mundial de Bioética?

Fue una decisión que la Comisión General de Bioética adoptó en una de las primeras sesiones que yo presidí. Creemos que estamos en condiciones para llevar a cabo una reflexión conjunta en torno a los principales temas de la bioética a nivel de toda la Orden. Nuestra institución es una voz más entre otras muchas que hay en la Iglesia dedicada a la asistencia de los enfermos y colectivos de personas en situación de especial vulnerabilidad y, desde su experiencia creemos que tienen mucho que decir y aportar de cara a la defensa de los derechos humanos y el respeto de una vida digna de las personas, desde el inicio de la vida hasta su muerte. Desde las distintas realidades y experiencias donde estamos presentes en los cinco continentes, queremos ser fieles al carisma de la hospitalidad iluminando situaciones fronterizas y de difícil abordaje en la toma de decisiones de carácter bioético. Pretendemos decir al mundo y a la sociedad que la dignidad del hombre es innegociable y que no todo lo que es posible hacer es éticamente aceptable. El hombre es un ser libre, con muchas posibilidades de actuación, pero desde su condición humana creado a imagen de Dios, no todo le está permitido, porque también es y debe ser responsable.
Los cristianos hemos de conocer los principales problemas bioéticos que amenazan su supervivencia y dignidad, y sobre todo hemos saber decirlo que pensamos y creemos, con fundamento, con razones y con respeto frente otras posturas diferentes con las que nos encontramos en una sociedad abierta y plural. Debemos estar siempre abiertos al diálogo entre ciencia y fe, entre los avances científicos, los datos de vida y las realidades existenciales de cada grupo o persona y sus respectivas culturas.

¿Qué objetivo tiene este congreso?

Principalmente nos hemos propuesto tres objetivos:
a) Uno, ayudar a todos los centros y colaboradores (profesionales y voluntarios) de la Orden a adquirir una mayor sensibilidad y formación bioética de cara al ejercicio de la profesión en favor de los enfermos y necesitados.
b) Crear un espacio de diálogo y debate, desde los principios de la bioética y cultura institucional (principios y valores de la Orden) y las distintas experiencias que vive la Orden de cara a la práctica de la misión hospitalaria de forma más actualizada, más eficiente y más excelente. El carisma de la Orden es siempre actual, pero necesita ponerse al día según los tiempos y lugares donde se ejercita.
c) Ser voz crítica, a la luz del carisma de San Juan de Dios, en cada lugar donde estamos presentes ante las injusticias, la falta de medios sanitarios y educativos en tantos países y, a la vez, siendo instrumentos de diálogo y acercamiento de medios en los lugares más desfavorecidos.
¿Nos puede adelantar algunos de los ponentes más destacados que ya estén confirmados?
Estamos terminando de perfilar el programa definitivo, pero ya han confirmado su presencia conferenciantes de la talla de austriaco Christian Felber, los italianos Sergio Benardinelli, Stefano Zamagni, Ernesto Burgio, Salvino Leone, y los españoles Margarita Bofarull y Fransec Torralba.

¿Qué retos afronta la Orden Hospitalaria en el campo de la bioética?

Señalaría los siguientes:
a)Los relacionados con la defensa de la dignidad de la persona, en todos y cada uno de los estadios de su vida: los cuidados paliativos, limitación del esfuerzo terapéutico, autonomía de la persona en la toma de decisiones en el proceso de su enfermedad y curación, la atención con la mayor calidad posible de las personas con discapacidad o con problemas de salud mental.
b)La necesidad de estar en diálogo permanente, desde una visión humanista y cristiana, con la ciencia y los avances tecnológicos, los cuales están originando una grande y permanente revolución de la humanidad (ingeniería genética).
c)La necesidad de cuidar el medioambiente y salvar el planeta, nuestra casa común, ante el más que evidente cambio climático.
d)La ética y bioética en las redes sociales: necesidad de educarnos para respetar la intimidad y confidencialidad, el derecho al olvido de los datos personales en internet. Un trabajo de futuro inmediato sería trabajar por lograr la convivencia y “paz en las redes”, evitando que se conviertan en espacios de violencia, “vomitorios de insultos” y falta de respeto entre los usuarios.
e)Bioética, política y desarrollo de los pueblos: el problema de los refugiados y desplazados, la pobreza y el hambre en el mundo, como lacra que es pero posible a erradicar, si se quisiera.
La Orden, desde la hospitalidad y la bioética, tienen mucho que aportara a todos los hombres, sin distinción de credo, ideología o condición social…

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